Movimiento y alimentación, esenciales para una mejor salud en las articulaciones: Dra. Carrazco

Conferencia Salud Articular en el Envejecimiento

*“Se recomienda mantenerse activo sin miedo, pero de forma consciente y, de preferencia, con orientación profesional, como la fisioterapia, ya que aporta beneficios antes o después de una posible cirugía”, agregó la investigadora universitaria.

Moverse, comer bien y tener hábitos positivos diarios es la mejor estrategia para conservar las articulaciones sanas y una vida independiente, dijo la investigadora de la Universidad de Colima Karla Berenice Carrazco Peña, durante su conferencia “Salud articular en el envejecimiento”, llevada a cabo esta semana en el Archivo Histórico de la Universidad de Colima, como parte de las conferencias que realizan la Coordinación General de Investigación Científica y la Asociación de Jubilados y Pensionados.

Carrazco Peña compartió que la salud articular es clave para un envejecimiento con buena calidad de vida, ya que permite moverse y sobre todo tener independencia de movilidad. Durante su charla, la investigadora compartió datos sobre qué es una articulación, cuáles son las causas del desgaste articular, qué es la osteoartrosis u osteoartritis, cuáles son sus síntomas, los factores de riesgo, prevención y tratamiento.

Las articulaciones, dijo, son las uniones entre dos o más huesos que permiten el movimiento del cuerpo. Se clasifican en fibrosas, cartilaginosas y sinoviales: “Estas últimas son las más propensas a desarrollar osteoartrosis. Esto se debe a que, además del cartílago que funciona como amortiguador, cuentan con una membrana sinovial que produce un líquido lubricante encargado de reducir el desgaste”.

Aunque el deterioro es más común en la rodilla, comentó, también puede afectar cadera, manos, pies y columna. “De no atenderse a tiempo, el daño progresa”. En etapas iniciales, compartió, “aún hay espacio entre los huesos, pero en fases avanzadas el cartílago puede desaparecer casi por completo, provocando que los huesos rocen entre sí e incluso requieran prótesis”.

La condición de desgaste, comentó, es conocida como osteoartritis, osteoartrosis o enfermedad articular degenerativa y está asociada al envejecimiento y al desgaste continuo o intenso, como ocurre en algunos deportistas. “Es importante distinguirla de la artritis reumatoide, ya que esta última tiene un origen autoinmune y un comportamiento más complejo”.

¿Qué tan grande es el problema?

De acuerdo con la investigadora, se estima que el 10% de los adultos en México la padecen, es decir, uno de cada 10. El 80% de los adultos mayores de 80 años puede presentarla y es más frecuente en las mujeres debido a factores como embarazos, menopausia y hormonas. En los últimos años se presenta en edades más tempranas debido al sobrepeso.

Algunos factores de riesgo incluyen la falta de actividad física, el sobrepeso, lesiones mal atendidas, rutinas de ejercicio mal ejecutadas y, por supuesto, la predisposición genética. En cuanto a los síntomas, pueden identificarse por dolor al moverse o incluso en reposo, rigidez matutina -que debe reportarse al médico si dura más de 30 minutos-, así como inflamación leve o sensibilidad. “También es posible notar aumento de volumen en la articulación, dolor al tacto y la presencia de crujidos al moverla.

El tratamiento

Si bien dijo Carrazco Peña que hay un tratamiento farmacológico y que éste debe estar individualizado y ser prescrito por el especialista, hay otro tratamiento fundamental para esta enfermedad: el movimiento y la alimentación.

“Puede parecer irónico, pero el movimiento es la clave para mejorar la movilidad y reducir el dolor. Se recomienda mantenerse activo sin miedo, pero de forma consciente y, de preferencia, con orientación profesional, como la fisioterapia, ya que aporta beneficios antes o después de una posible cirugía”, agregó.

Los ejercicios recomendados para personas con esta enfermedad, compartió, deben enfocarse en fuerza, flexibilidad y equilibrio, “especialmente en adultos mayores, para prevenir caídas”. Comentó que se puede elegir cualquier actividad que sea cómoda y segura, como caminar, nadar, yoga o taichí, siendo la natación una de las más recomendadas por su bajo impacto, “además del uso de calzado adecuado, ya que éste contribuye a mejorar la estabilidad, disminuir el dolor y facilitar el movimiento”.

En el caso de las mujeres que se encuentran en menopausia o ya pasaron esta etapa, comentó que es aconsejable tomar medicamento de reemplazo hormonal, “porque nos ayuda a tener las hormonas que perdemos cuando llega la menopausia, el cuerpo las necesita y es muy beneficioso en muchos sentidos. El ginecólogo, endocrinólogo o incluso algunos traumatólogos están capacitados también para recetarlas”.