EDITORIAL | CUANDO LA GESTIÓN SÍ DA RESULTADOS
Los tres puentes que se inauguraron el pasado jueves 23 de abril trascienden años de justicia social; son obras de infraestructura vial que la gente esperaba durante tanto tiempo sin que autoridad alguna pudiera hacer algo.
Fue el gobierno actual, el de Indira Vizcaíno, el que gestionó y estuvo haciendo las visitas y llamadas a los responsables de radicar los recursos necesarios para la construcción de estas vialidades.
El Arco Norte, en Avenida V. Carranza, se llegó a proyectar en el 2012 y se canceló por diversos motivos; fue hasta esta administración, 12 años después de ese intento y más de 20 de que se construyó el tercer anillo periférico, que por fin Colima tuvo luz verde del gobierno federal.
La obra en el Arco Norte era tan necesaria que la gente que circula por esas vialidades estaba deseosa de que por fin se abriera a la circulación; a tanto llegó la desesperación que hubo momentos en que algunos conductores retiraron las medidas de protección y circularon bajo su responsabilidad.
El día de la inauguración, sin embargo, la gente festejó: ahí están los videos en redes sociales donde la gente se grabó pasando por ese tramo del tercer anillo periférico.
Propios y extraños lo reconocieron.
Pero también se entregaron dos puentes más, uno en Coquimatlán y otro en Ixtlahuacán: en el primero se construyó el puente El Chical y en el segundo el de La Presa-Las Trancas.
En el caso particular de La Presa-Las Trancas, hay que destacar que la gente requería esa obra porque año con año, por la mala calidad de la construcción, se derrumbaba; hoy ya no sucederá eso porque la edificación se hizo con material de calidad y lo hicieron profesionales en su área.
Los puentes El Chical, La Presa-Las Trancas y el Arco Norte en V. Carranza son obras que beneficiarán a cientos de miles de colimenses que están viendo, en esta administración estatal, que cuando hay interés se puede hacer hasta lo imposible para que la autoridad federal invierta en beneficio de las entidades.
