Aprueba Secihti apoyo para perfeccionar sistema de alerta por inundaciones de la UdeC
*El proyecto es encabezado por el Dr. Raúl Aquino Santos. Su primera etapa contará con un apoyo de hasta 2 millones 125 mil pesos.
Raúl Aquino Santos, investigador de la Universidad de Colima, trabaja en el perfeccionamiento de un sistema de monitoreo y alerta temprana que busca anticipar posibles inundaciones y dar a las autoridades mayor tiempo para proteger a la población. Para esta nueva etapa, la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) aprobó un apoyo de hasta 2 millones 125 mil pesos.
Su proyecto, titulado “Monitoreo y alerta temprana orientados a fenómenos hidrometeorológicos extremos en el estado de Colima”, fue beneficiado por la convocatoria 2026 “Proyectos de Desarrollo Tecnológico, Innovación y Fortalecimiento de Infraestructura para la Atención de Problemáticas Nacionales Prioritarias”.
El financiamiento de la Secihti corresponde al capítulo A, dedicado a la maduración de tecnologías. En este caso, permitirá mejorar una solución que el equipo universitario ha desarrollado y probado durante varios años, mediante la actualización de sus componentes y su instalación en puntos estratégicos de Colima y Villa de Álvarez.
El trabajo tiene como antecedente el proyecto binacional México-Reino Unido EWIN, o Red de Emergencia de Información sobre el Agua, iniciado en 2017 con financiamiento británico. En él se integraron sensores, comunicaciones inalámbricas y herramientas de análisis para vigilar el comportamiento de los ríos. Sus resultados dieron lugar a publicaciones científicas sobre el monitoreo de inundaciones en la zona metropolitana de Colima y Villa de Álvarez.
Una de sus aportaciones es el uso de dispositivos de bajo costo para obtener información directamente en los cauces. En la difusión de los resultados del EWIN, el equipo destacó esta característica como una ventaja frente a soluciones basadas en infraestructura satelital más costosa, especialmente para lugares con recursos limitados para la prevención.
De acuerdo con Aquino Santos, la nueva etapa contempla dos líneas de trabajo: actualizar las estaciones existentes e instalar equipos en puentes y cruces de ríos cercanos a zonas urbanas.
Las estaciones combinarán dos componentes: El hidrológico, desarrollado en Colima, que permitirá vigilar el nivel del agua; su actualización contempla nuevos sensores, conectividad 5G, herramientas de inteligencia artificial y almacenamiento de información en la nube, y el meteorológico, que incorporará instrumentos adquiridos para medir variables como la velocidad del viento, la intensidad de la lluvia y la radiación solar.
El propósito científico es relacionar lo que ocurre en la atmósfera con la respuesta de los ríos: cuánto llueve, dónde se concentra la precipitación y cómo cambia el nivel del agua conforme ésta desciende hacia las zonas urbanas. La inteligencia artificial se incorporará al análisis de los registros para apoyar la identificación de condiciones asociadas con posibles inundaciones.
El investigador explicó en entrevista que las condiciones meteorológicas y del terreno varían incluso entre localidades cercanas. Una lluvia en la ciudad de Colima no tiene necesariamente el mismo comportamiento que otra en Suchitlán o en las zonas altas próximas al volcán; la pendiente y las características del terreno también influyen en el recorrido del agua.
“Creemos que con todos estos datos podríamos generar pronósticos de posibles inundaciones con entre 30 y 50 minutos de anticipación. Con estos datos, las autoridades de Protección Civil y los primeros respondientes podrán emitir alertas y tomar decisiones oportunas para proteger a la población”, señaló.
Para interpretar las mediciones, el equipo realizará levantamientos topográficos en los sitios donde se instalarán las estaciones. Con esta información se caracterizarán los cauces y se establecerán umbrales de alertamiento según las condiciones de cada punto.
Aquino Santos explicó que el esquema contempla avisos preventivos cuando el agua alcance determinados niveles y mensajes de mayor urgencia conforme aumente el riesgo. Utilizarán los colores verde, naranja y rojo. El verde estará encendido mientras el nivel del agua sea el normal y el rojo cuando el agua llegue al 75% del tope del río. Esta información serviría de apoyo a Protección Civil y a los cuerpos de emergencia para valorar medidas de protección, incluida la evacuación de zonas expuestas.
La importancia de estos sistemas, añadió, radica en que un río puede crecer por lluvias ocurridas lejos del lugar donde se observa el aumento de su nivel. Por ello, vigilar únicamente la precipitación en una zona urbana resulta insuficiente para conocer lo que sucede en otras partes de la cuenca.
Como ejemplo, mencionó las inundaciones asociadas con la DANA en España. DANA es una Depresión Aislada en Niveles Altos; esto es, un sistema de baja presión, generalmente acompañado de aire frío en las capas altas de la atmósfera, que queda separado de la circulación general. Bajo determinadas condiciones puede favorecer lluvias muy intensas, aunque su presencia no implica por sí sola una inundación.
Comentó también que, en estos temas, “hace unos años hubo una inundación en Tabasco, donde murió mucha gente, en Texas sucedió lo mismo, y en el Tíbet también hubo desbordamiento de ríos porque hay un montón de agua que baja por los deshielos. A eso nos referimos con fenómenos hidrometeorológicos extremos, que no necesariamente son generados por una lluvia pronosticada”.
En el proyecto del Dr. Raúl Aquino participan estudiantes del Doctorado en Cambio Ambiental Global de la UdeC, así como estudiantes e investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México. La colaboración reúne conocimientos de hidrología, topografía, telecomunicaciones y análisis de datos para atender una problemática con efectos directos en la seguridad de las comunidades.
La trayectoria de Aquino Santos en este campo también ha tenido proyección internacional. En 2021 fue nombrado presidente del Grupo Temático sobre Inteligencia Artificial para el Monitoreo y la Detección de Inundaciones, dentro de una iniciativa de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, la Organización Meteorológica Mundial y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Esta responsabilidad lo llevó a coordinar la colaboración de especialistas de distintos países en el uso de tecnología para la gestión del riesgo.
Además, participa en un proyecto de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) dedicado al uso de inteligencia artificial para pronósticos inmediatos de fenómenos extremos.
