Advierten sobre riesgos de una educación enfocada sólo en la utilidad económica

Humanismos en la educación, Jornadas Académicas 2026

*En su charla, Adriana Mancilla dijo que la educación humanista busca formar personas capaces de comprender la complejidad del mundo, actuar con responsabilidad ética y participar en la construcción de sociedades más justas, democráticas y sostenibles.

“Humanismos en la educación: formar personas con sentido”, fue el título de la conferencia virtual que impartió Adriana E. Mancilla Margalli, profesora investigadora de la Universidad de Colima, como parte de las Jornadas Académicas 2026 y del Seminario de Sensibilización del Nuevo Modelo Educativo de la Universidad de Colima,

Adriana Mancilla dijo que hablar de educación humanista es hoy una necesidad ante los desafíos sociales, ambientales y tecnológicos que enfrenta la sociedad contemporánea, “porque no toda práctica educativa contemporánea se orienta efectivamente a la formación de personas”.

Explicó que, durante las últimas décadas, numerosos sistemas educativos han privilegiado la formación orientada al mercado laboral y la generación de ingresos, en detrimento de las humanidades. Citando a la filósofa Martha Nussbaum, advirtió sobre los riesgos de una educación enfocada únicamente en la utilidad económica.

En este sentido, destacó que el nuevo Modelo Educativo de la Universidad de Colima apuesta por una visión más amplia de la formación universitaria. “Ya no hablamos de formar profesionistas; estamos hablando de formar personas, con todo lo que eso implica”, comentó, al referirse a la orientación humanista que impulsa la institución.

Adriana Mancilla subrayó que las universidades tienen una responsabilidad especial en la atención de problemas como las desigualdades sociales, el deterioro ambiental, la fragilidad de los sistemas democráticos y las brechas digitales. Recordó que, de acuerdo con encuestas recientes, las universidades públicas se encuentran entre las instituciones que generan mayor confianza entre la población.

Como parte de los principios del humanismo educativo, resaltó la importancia del autoconocimiento, la reflexión crítica y el desarrollo ético. “El conocimiento de sí es una condición fundamental para el ejercicio responsable y racional de la libertad”.

Asimismo, enfatizó la necesidad de que las y los estudiantes aprendan a reconocer sus fortalezas y áreas de mejora, comprendan el papel de las emociones en su vida y desarrollen la capacidad de reflexionar sobre sus propias formas de pensar, aprender y actuar.

Otro de los aspectos abordados fue la intersubjetividad, entendida como la “capacidad de reconocer a las demás personas como sujetos con perspectivas valiosas para la construcción colectiva del conocimiento”. En este sentido, afirmó que “entre todas las personas existe una intrínseca relación de complementariedad” que permite enriquecer la comprensión del mundo mediante el diálogo y la colaboración.

Adriana Mancilla destacó que la educación humanista busca formar personas capaces de comprender la complejidad del mundo, actuar con responsabilidad ética y participar activamente en la construcción de sociedades más justas, democráticas y sostenibles.

La profesora señaló que la formación humanista parte de la idea de que las personas pueden perfeccionarse a través de sus decisiones y hábitos. Retomando planteamientos de Aristóteles, explicó que los seres humanos comparten una naturaleza común, pero construyen una “segunda naturaleza” mediante las acciones que repiten cotidianamente.

“Si desarrollamos hábitos positivos -añadió-, tenemos una identidad positiva; si desarrollamos hábitos negativos o vicios, entonces tenemos una identidad viciosa”.

La académica agregó que cada situación de la vida plantea valores que las personas pueden asumir o rechazar, por lo que consideró fundamental ayudar a las y los estudiantes a reconocer qué valores están en juego en sus decisiones académicas, profesionales y personales.

En este contexto, indicó que las humanidades aportan “herramientas esenciales para el desarrollo de la imaginación, la creatividad y el pensamiento crítico, capacidades que complementan la formación científica y tecnológica”.

Citando a la filósofa Martha Nussbaum, afirmó que existe una estrecha relación entre ciencias y humanidades, por lo que consideró “un falso dilema pensar que debe privilegiarse una sobre la otra”.

“Para tener una buena educación para la renta, también tenemos que tener una buena educación para la democracia -dijo-, porque no vamos a tener buenos empresarios ni buenos científicos si no los formamos de una manera integral”.