Destacan estudiantes de la Universidad de Colima en la 26ª Olimpiada Nacional de Matemáticas 2026

Destaca Colima en 26 Olimpiada Nacional de Matemáticas 2026

*Ángel Uriel Panduro Toscano, del Bachillerato 8 y Abraham Haziel Tapia Barrios, del Bachillerato 16 obtuvieron medalla de plata.

Con una participación sobresaliente y resultados que reflejan el talento académico de la entidad, Colima concluyó con 10 medallas en total su participación en la 26ª Olimpiada Nacional de Matemáticas para Alumnos de Primaria, Secundaria y Bachillerato, celebrada del 1 al 4 de mayo en la Universidad Panamericana, en Guadalajara.

Este certamen, organizado por la Asociación Nacional de Profesores de Matemáticas, reunió a estudiantes de todo el país en una competencia que privilegia el razonamiento lógico, la creatividad y la capacidad de resolución de problemas por encima de la memorización, consolidándose como uno de los encuentros académicos más importantes en su tipo a nivel nacional.

En esta edición, la delegación colimense obtuvo un total de 10 medallas: 2 de oro, 3 de plata y 5 de bronce, resultado que confirma el nivel competitivo del estado y el trabajo sostenido en la formación de jóvenes con habilidades matemáticas avanzadas.

Dentro de estos logros, destacó de manera especial la participación de estudiantes de nivel medio superior de la Universidad de Colima, quienes obtuvieron dos medallas de plata: Ángel Uriel Panduro Toscano, del Bachillerato 8 (en la categoría de segundo año de bachillerato) y Abraham Haziel Tapia Barrios, del Bachillerato 16 (en la categoría de tercer año de bachillerato).

Además, en la categoría de primer año de bachillerato, Martín Esteban Gómez Ramírez, del Colegio Campoverde (incorporado a la UdeC), obtuvo medalla de bronce, contribuyendo también al medallero estatal.

Estos resultados son reflejo del compromiso, la disciplina y el talento de las y los estudiantes, así como del acompañamiento académico de sus asesores y del entorno educativo que promueve el pensamiento crítico y la excelencia.

Más allá de la competencia, la Olimpiada se vivió como una auténtica “fiesta de las matemáticas”, al combinar evaluaciones académicas con actividades de convivencia e intercambio cultural, fortaleciendo no sólo el aprendizaje, sino también la integración entre estudiantes de distintas regiones del país.